viernes, 13 de julio de 2018

Historia Contemporánea de Venezuela FEB61H
Profesora: Liusmer Gómez
Bachiller: Jersson Atilio Prieto Vargas
I Trimestre. Sección 1
COMUNICACIÓN SOCIAL 

Dinámica de las Actividades Agrarias y Petroleras venezolanas y su impacto en la Económica.



A partir de la segunda década del siglo XX el petróleo paso a formar parte fundamental d la economía venezolana, los ingresos procedentes del café, el cacao y la ganadería fueron desplazados por ese rubro. Venezuela paso de una economía agraria a una petrolera.
Desde el momento que se hizo la primera exportación de crudo, se sentaron las bases para pasar a una economía industrial, que con el tiempo crearía una infraestructura capaz de sustentar el desarrollo y crecimiento de la industria de hidrocarburos.
A medida que creció la perforación de pozos, el paisaje se fue llenando de torres y taladros; surgieron refinerías, caminos idóneos para el transporte, la flota naviera, las oficinas. Luego, con la nacionalización de petróleo se construyeron modernos edificios, e instalaciones. Alrededor de los campos de producción y de refinación se formaron comunidades con todos los servicios, incluyendo escuelas para el disfrute de empleados y obreros. Paralelamente, aparecieron la industria metalmecánica, automotriz, alimentaria, textil, e informática.

Leyes en materia petrolera



La industria de los hidrocarburos  se inició con la concesión de explotación del campo La Alquitrana a la compañía Petrolia del Táchira en 1878. Con los hallazgos de los pozos petroleros y la solicitud de nuevas concesiones de explotación, se redactó la primera Ley de hidrocarburos en 1920. A partir de ese momento, se han sucedido distintas leyes sobre la materia en procura de lograr mejores beneficios para el país.



Durante la presidencia de Cipriano Castro se promulgo la Ley de minas (1905), que se refería a “las minas de asfalto, nafta, petróleo, betún, ozoquerita o cera minera” esta ley establecía un impuesto anual de 2 bolívares, por hectárea a las empresas explotadoras, más de 4 bolívares de regalía por tonelada exportada (que recibía el Estado), y limitó los derechos de concesión a 50 años. Después, se promulgó la última Ley de minas (1918) aplicable a la industria del petróleo, para dar paso a la Ley de Hidrocarburos de 1920. Esta Ley permitió a los propietarios de tierras obtener concesiones de explotación y redujo la duración de las concesiones otorgadas a empresas extranjeras.

En 1928 se promulgó la Ley de Vigilancia para impedir la contaminación de las aguas con petróleo. Medina Angarita promulgó una nueva Ley de Hidrocarburos (1943), la cual ofrecía al país obtener mayor beneficio económico de la actividad petrolera, por medio de un incremento de 40 años más de concesiones. Rómulo Gallegos aplicó una medida similar al reformar la ley de Impuestos sobre renta (1948) que introdujo en beneficio fixty fixty a la industria petrolera.

En 1967, se sanciono la Ley de convenios especiales relacionados con la desulfuración de hidrocarburos, que permitió a la Corporación Venezolana del Petróleo (CPV) comercializar los productos derivados del petróleo en el mercado interno. En 1971, se aprobó la Ley de Bienes Afectos a Reversión de las Concesiones de Hidrocarburos, y otra que reservaba la industria del gas natural al Estado, por medio de la CVP. Un año después, se sancionó la Ley que establecía un fondo destinado a la investigación en materia de hidrocarburos. En 1975, se dio el “ejecútese” a la Ley Orgánica que reserva al Estado la industria y el comercio de los hidrocarburos.

La Monoproducción y la Monoexportación



En 1936 la producción del petróleo representaba más del 50% de toda la producción nacional, y 40años más tarde apenas había bajado a 47%. En las últimas décadas se han adoptado medidas para diversificar la economía nacional, y así producir y exportar una mayor cantidad de productos diferentes del petróleo, pero sin mayor éxito.
El ingreso petrolero se destina principalmente al gasto burocrático y los capitales privados se han orientado más hacia la importación que a la producción de bienes. Por ello, nuestra producción agrícola e industrial es insuficiente para satisfacer la demanda interna y para competir con éxito en el exterior.
La dependencia del comercio exterior crea una situación delicada, ya que más del 80% de los ingresos del país provienen del petróleo, y varían según la fluctuación del precio del crudo en el mercado internacional. Sin las exportaciones petroleras la balanza comercial venezolana sería muy desfavorable.

La Dependencia



Desde el siglo XX la economía ha dependido del petróleo para lograr el desarrollo económico y social del país, y en muchas oportunidades se ha señalado las desventajas de esta situación. A partir de los primeros años de su comercialización, la administración de los ingresos de este rubro se ha convertidos en un problema esencialmente político.  El diseño de obras y planes a escala nacional, cuya ejecución (total o parcial) depende de los ingresos por concepto petrolero se ve influenciado, entre otros aspectos, por los conflictos políticos, el uso de otras fuentes energéticas, la fijación de cuotas por parte de la OPEP o el agotamiento de los pozos.
Para romper con la dependencia, es necesario invertir los ingresos en la creación, desarrollo y fortalecimiento de industrias como la textil, alimentaria, farmacéutica y automotriz, La industria petrolera debe convertirse en un acelerador económico de bienes y servicios.


Primeros años de la Época Petrolera


A finales del siglo XX, el venezolano Manuel Antonio pulido construyo la empresa Petrolia de Táchira y recibió del Estado los derechos exclusivos para explotar 100 hectáreas ubicadas cerca de San Cristóbal. Petrolia produjo y vendió kerosene en la región andina hasta 1934. 
También recibieron concesiones para la extracción de la asfalto la compañía inglesa Val de Travers en el área de Perdenales, y la New York and Bermúdez Company en el lago de Guanoco, estado Monagas. Con este asfalto se pavimentaron las calles de Washington y Baltimore en Estados Unidos.
La Perforación de Pozos
Se puede dividir en un periodo de prenacionalización y postnacionalización. El primero abraca desde 1878 hasta 1975, tiempo durante el cual la explotación petrolera se basó en el otorgamiento de concesiones. El segundo comprende el lapso transcurrido desde la nacionalización del petróleo (Enero 1976) hasta nuestros días. En este periodo la industria se ha fortalecido u ha adquirido maquinaria de explotación propia.     


La Explotación Comercial



En las primeras décadas del siglo XX a medida que se iba evaluando el potencial de crudos en el subsuelo venezolano, empresas petroleras estadounidenses y anglo-holandesas hicieron grandes inversiones en infraestructura. En ese momento el petróleo comenzaba a desplazar al carbón como principal recurso energético y se convertía en una fuente fundamental   en los planes  de expansión y desarrollo industrial de los países imperialistas. Desde entonces, Venezuela fue reinsertada en el mercado capitalista Mundial como proveedor de petróleo de Inglaterra y Estados Unidos, durante el gomecismo se dio lo que se ha llamado “ La danza de las concesiones”, que alcanzaron para 1921 la cifra de 1112 contratos de explotación petrolera que cubrían una extensión de cuatro millones de hectáreas. Las concesionarias, por su parte, libraron una ardua lucha por el control de las mejores áreas petrolíferas del país; las empresas estadounidenses lograron en pocos años la mejor parte y la mayor inversión.


En 1917 se extrajeron 10 mil toneladas de petróleo del pozo de La Rosa (Cabimas), que se convirtió en la primera explotación e importancia con fines comerciales, a partir de 1926 la explotación petrolera constituía el renglón más importante de la economía venezolana y el petróleo ocupaba el primer lugar de los productos explotados. Los beneficios que obtenían la empresas petroleras eran extraordinarios, tanto que le valor de sus empresas aumentó  en un 600% entre 1924-1925


Para 1926, el petróleo se convirtió en nuestro principal producto de exportación y fundamental fuente de ingresos del país. Desde entonces,  la producción fue en aumento progresivo hasta 1973, cuando alcanzó la cifra de 3.366.011 barriles diarios. Sin embargo la mayor fuente de las ganancias iban a parar a empresas extranjeras, como la Standard Oil de Nueva Jersey y la Creole Petroleum Corporation,  ambas de capital estadounidense; y la Royal Duth Shell de capital anglo-holandés.


Durante el Gobierno de Medina Angarita y el trienio (1945-1948) se realizaron reformas que permitieron mayor participación del Estado en el negocio petrolero. Sin embargo, los precios internacionales del crudo eran fijados unilateralmente por las grandes empresas transnacionales, por eso para la década de los años 60 el barril de combustible se cotizaba en 2,30 dólares, aproximadamente.


 El nacimiento de la OPEP  (Organización de Países Exportadores de Petróleo), fue un acto de reivindicación histórica ante el control que ejercían las compañías transnacionales en el negocio petrolero a expensas de los países productores. Para mediados del siglo pasado, los precios, volúmenes de producción y otros asuntos clave eran controlados por siete grandes empresas internacionales conocidas como las "Siete Hermanas", de acuerdo a sus intereses y en concordancia con la situación política y militar de sus países de origen.



En febrero de 1959 y agosto de 1960, se presentaron reducciones unilaterales para los precios fijados para los crudos del Medio Oriente, esta situación propició que un mes más tarde, el 9 de septiembre de 1960, por iniciativa de los ministros petroleros de Venezuela y Arabia Saudita, Juan Pablo Pérez Alfonso y el jeque Abdullah Al Tariki, se propuso la creación de un denominado "Compacto Petrolero": la OPEP, para defender los intereses de los países productores

Al finalizar su primera reunión ministerial, la OPEP hizo una declaración de Políticas y Objetivos y fijó los requisitos para ingresar a la Organización que, eventualmente alcanzaría su número actual de 11 miembros.



La otra razón que condicionó la creación de la OPEP la constituyó el inmenso vacío en la gerencia del mercado petrolero mundial, la incapacidad de las llamadas Siete Hermanas más la compañía francesa de petróleo para fijar los precios del petróleo y controlar las inversiones que de manera exagerada se habían realizado en todo el mundo, de acuerdo con los objetivos de su convenio secreto de operación, firmado en el Castillo de Achnacarry en 1928.

Convenio que estaba orientado a controlar:

  • Todas las áreas de producción fuera de Estados Unidos.
  • Todas las operaciones foráneas de refinación
  • Todas las patentes, conocimientos (Know-how) y tecnologías que se refiriesen a la refinación.
  • Dividirse en forma efectiva, los mercados mundiales, fijar los precios mundiales para los crudos y productos, controlar los oleoductos y las facilidades de transporte a escala mundial.

Estos acuerdos, cuya estructura  era condenada por los Estados Unidos (apoyándose en su ley contra el monopolio) irónicamente fueron tolerados por el gobierno americano y aplicadas en la mayoría de los países donde ellos tenían sus operaciones en vista de que eran muy beneficiosos para la estrategia energética de ese país.
El acuerdo de Achnacarry o del "as is" (como se le conocía) comenzó a perder vigencia; Después de la entrada de otras empresas en el negocio petrolero internacional, por la penetración del crudo Ruso en el mercado europeo y por la aparición de las empresas petroleras independientes, que también ofrecían crudo a precios inferiores a los fijados por las Siete Hermanas (fuera de sus canales de distribución).

Actualmente, la OPEP está integrada por 11 países productores y exportadores de petróleo, ubicados en América, Asía y África, los cuales agrupan una población de alrededor de 525 millones de personas y cuyo principal producto de exportación es el petróleo:

- Arabia Saudita
- Argelia
- Emiratos Árabes Unidos
- Indonesia
- Irak
- Kuwait
- Nigeria
- Qatar
- República Islámica de Irán
- República Socialista de Libia
- Venezuela

Para estas naciones el petróleo constituye el principal motor de desarrollo económico, político social y la renta petrolera no sólo contribuye a la expansión de su plataforma económica e industrial, sino constituye el motor fundamental para proveer a sus habitantes de empleo, educación, salud, y calidad de vida.

Los principales objetivos de la OPEP son:

1.- Coordinar y unificar las políticas petroleras de los países miembros y determinar los medios más idóneos para salvaguardar sus intereses individuales y colectivos
2.- Buscar las mejores vías y medios para asegurar la estabilización de los precios en los mercados internacionales, con miras a eliminar las fluctuaciones perjudiciales e innecesarias
3.- Proveer a las naciones consumidoras un suministro de petróleo de un eficiente, económico y regular y un retorno justo de capital para las inversiones de la industria petrolera

Políticas de la OPEP

- Las políticas de la organización han estado orientadas a defender los precios petroleros y a mantener el poder adquisitivo de los ingresos petroleros de los países miembros. EN la actualidad los mayores esfuerzos de la organización están dirigidos a alcanzar y mantener un mercado petrolero estable, contrariamente a lo que se hacía en el pasado, cuando el énfasis se daba a la fijación o administración de los precios petroleros.

- Desde marzo del año 2000 los esfuerzos estuvieron orientados a lograr estos objetivos a través de un programa regulatorio de producción que limita la oferta OPEP –y de algunos países no OPEP que colaboran con el sistema- dentro de niveles que apoyan una banda de precios considerada como conveniente para productores y consumidores (22-28 USD/barril).

- Previo a esta decisión de marzo del año 2000, la OPEP practicó diferentes esquemas y políticas de control de mercado: Así hasta 1973 aceptó los precios fijados unilateralmente por las transnacionales, entre 1973 y hasta 1974 comenzó a fijar los precios de los crudos OPEP en el mercado hasta que en 1985 Arabia Saudí renuncia a la estructura de precios de la OPEP y la organización abraza la política de "Participación de Mercado" –iniciándose la guerra de precios- Después de un breve período de un año, la OPEP retoma la gerencia del mercado (A partir de 1987), actuando únicamente como reguladora de producción. Desde 1987 hasta el año 2000 la OPEP sólo se interesa en el cumplimiento de las cuotas las cuales muy pocos países respetaban, obligando a la Organización a buscar nuevas estrategias.

- La OPEP necesita una estabilidad en el mercado y se esfuerza por entregarle a los consumidores los suministros petroleros a un precio razonable. Ella busca la prosperidad del negocio petrolero para beneficio de productores y consumidores, la cual ha logrado de diferentes formas, algunas veces reduciendo voluntariamente el petróleo que produce y, en otras, aumentándolas, cuando se ha presentado una escasez de crudo en el mercado.

- Las políticas de control de producción de la OPEP afectan los precios de los crudos en forma directa, mientras que a los productos refinados (tales como la gasolina) solo lo hace en forma indirecta y en menor proporción, debido a la carga impositiva que aplican los países consumidores a estos productos que, en algunos casos asciende al 70% del valor del producto.





La nacionalización del petróleo



 En el contexto de los años 70 del pasado siglo XX se producen una serie de hechos geopolíticos de gran trascendencia internacional como por ejemplo, la crisis energética y el fortalecimiento de la OPEP en la defensa del negocio petrolero frente al cartel de las compañías. Ello viene a favorecer una nueva orientación en la política petrolera nacional, expresada en la reforma del Impuesto Sobre la Renta a los fines de aumentar el impuesto sobre los ingresos netos petroleros, la fijación estatal de los precios de exportación del petróleo venezolano, la Ley de Reversión Petrolera (1971), la Ley que Reserva al Estado la Industria del Gas Natural (1971) y la Ley del Mercado Interno de los Hidrocarburos (1973).

Con la promulgación el 30 de julio de 1971 de la Ley de Bienes Afectos a Reversión en las Concesiones de Hidrocarburos, el Estado venezolano se propuso desarrollar las disposiciones constitucionales y las de la entonces vigente Ley de Hidrocarburos de 1943 para que se cumpliera eficientemente la finalidad de que, vencidas las concesiones en 1983, fueran transferidos al Estado los bienes, instalaciones y equipos incorporados a todas las fases de la industria, sin indemnización alguna. Después de promulgada esta Ley se detectaron infracciones relacionadas con el desmantelamiento de instalaciones petroleras y en la reducción del nivel de inversiones en la industria, porque creían tales compañías que el capital invertido en la adquisición de bienes y equipos no serían indemnizados.
Una vez sancionada la Ley empezó a tomar cuerpo la argumentación de emprender en lo inmediato la Nacionalización del petróleo. Es así como el recién electo presidente Carlos Andrés Pérez, aprovechando el nacionalismo en boga, interrumpió el debate sobre los proyectos de Ley introducidos en el Congreso Nacional por el Movimiento Electoral del Pueblo (MEP) y el Partido COPEI, y decide adelantar con una acción ejecutiva la reversión petrolera.

De esta manera, el Ejecutivo Nacional, reunido el 22 de marzo de 1974 en Consejo de Ministros, dictó el Decreto N° 10 cuyo artículo 1 establecía la creación de una Comisión Ad Honorem que tendría por objeto garantizar que el Estado asumiera el control de la industria petrolera.

Para la fecha, y antes que Venezuela, ya habían nacionalizado su petróleo países como México (1938), Indonesia (1965), Argelia (1971), Irak y Libia (1973). Arabia Saudita lo haría en 1979.

El 16 de mayo de 1974 fue instalada la Comisión Presidencial de Reversión Petrolera que debía analizar la posibilidad de rescate inmediato de la industria. Es importante señalar que dicha Comisión estaba integrada por todos los sectores de nuestra sociedad, desde los partidos políticos hasta las universidades.

Con la Ley que Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos, elaborada por la Comisión Presidencial de la Reversión Petrolera y presentada al Presidente de la República, en acto solemne, el 23 de diciembre de 1974, surgió la esperanza de abrir caminos en la búsqueda de una nacionalización que realmente fuera para el pueblo venezolano, que creara y afianzara la autonomía de decisión.


 Un día después de la promulgación de la Ley de Nacionalización es creada Petróleos de Venezuela, S.A. por decreto del Ejecutivo Nacional el 30 de agosto de 1975. Es importante señalar que desde su inició se organizó bajo una estructura casi idéntica a la preexistente.


 Amén de la empresa pública nacional CVP fundada en 1960, cada concesionaria privada fue convertida en una filial, con sus respectivos contratos de asistencia técnica y comercialización. Así la Creole pasó a llamarse Lagoven; la Shell, Maraven; la Mobil, Llanoven y otras diez filiales, todas ellas con nombres terminados en "ven". Esta irracional estructura fue defendida argumentando que la nacionalización debería producir la menor alteración en la actividad operativa diaria. La alta gerencia de esas compañías transnacionales pasó a constituir los equipos gerenciales de estas "nuevas" filiales y los equipos técnicos y profesionales se mantuvieron prácticamente inalterados, todo ello bajo el pretexto de que el Estado venezolano desconocía los procesos de comercialización internacional del petróleo y no contaba con la tecnología apropiada para garantizar que la industria siguiera operando con la misma eficiencia.


 Así, la actividad petrolera en el país quedó bajo la responsabilidad de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), como casa matriz, y sus 14 filiales, pero en realidad quedó en manos de los mismos que habían dominado el negocio petrolero antes de esta "nacionalización". En 1977 se produjo la primera reorganización, reduciendo las filiales operativas de 14 a 7 al absorber las más grandes a las pequeñas. Más tarde ese mismo año se redujeron las filiales a cinco (5). En 1978, a cuatro (4) y en 1986, a tres (3): Lagoven, Maraven y Corpoven. En julio de 1997 se aprobó una nueva reestructuración que eliminó esas filiales y creó tres grandes empresas funcionales de negocios que integraran la corporación: PDVSA Petróleo y Gas; PDVSA Exploración y Producción; PDVSA Manufactura y Mercadeo y PDVSA Servicios, responsables de ejecutar la actividad operativa. Éstas entran en acción desde el 1° de Enero de 1998